Aconsejan reducir la ingesta de «calorías vacías»

Un reciente estudio publicado en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, en Estados Unidos, revela que cerca del 30% de las calorías que los niños ingieren en las escuelas y locales de comida rápida con «calorías vacías» y los especialistas recomiendan reducir la ingesta de ese tipo de alimentos. Las «calorías vacías» son aquellas que se agregan a los alimentos en forma de azúcar o grasa sólida (bajo la forma de manteca, grasa animal o aceites hidrogenados), de acuerdo a la Guía Alimentaria para los Estadounidenses.`

Jennifer M. Poti, autora principal del estudio y estudiante de doctorado en epidemiología nutricional de la University of North Carolina, indicó que el azúcar agregado a los alimentos no incluye el azúcar natural de las frutas o la leche. Poti explicó que las calorías vacías le agregan a los alimentos muchas calorías y pocos nutrientes. Como consecuencia del consumo de calorías vacías las personas podrían padecer de sobrepeso u obesidad.

Para este estudio se analizaron los datos obtenidos en una encuesta nacional realizada en el 2010 a más de tres mil niños de entre 2 y 18 años. En la encuesta se abocaron a analizar las calorías que se consumen en Estados Unidos en tres fuentes primarias: las tiendas o quiscos, la escuela y los restaurantes de comida rápida. Tras analizar los datos se determinó que un tercio de las calorías consumidas en esos lugares eran «vacías».

Al realizar un análisis de los alimentos que se comercializaban en los lugares mencionados en el párrafo anterior, se identificó que el 33% los productos comercializados en tiendas o quioscos eran derivados de grasas y azúcares agregados; en los locales de comida rápida este porcentaje era del 35%, y en las escuelas el porcentaje era de 32%.

De acuerdo al equipo de investigación, la mayor cantidad de alimentos con calorías vacías eran comprados por los niños en tiendas o quioscos y se estima que cada niño ingería alrededor de 436 calorías diarias de estas fuentes.

El estudio permitió identificar que la mayor cantidad de calorías vacías provenían principalmente de las bebidas dulces y postres derivados de harinas (tortas). De igual forma se identificaron calorías vacías en la leche entera o al 2% que se comercializaba en quioscos y escuelas. Se debe tener en cuenta que el análisis de datos se realizó teniendo en cuenta las normas vigentes para ese año, pero las normas cambiaron en el 2012.

Los alimentos comercializados en establecimientos de comida rápida incorporaban más grasa y menos azúcar, mientras que en las escuelas y quiocos la proporción se invertía.

Poti indicó que el 72% de bebidas dulces, que consumen los niños entre las que se cuentan las gaseosas (o sodas), los jugos de frutas industrializados y las bebidas deportivas o energizantes.

La autora del estudio manifestó que las estrategias para mejorar la calidad de la alimentación infantil deberían tener en cuenta las tres fuentes principales en las que los niños obtienen las calorías vacías y aplicar una regulación diferente para cada una de ellas. Poti indicó además que los datos obtenidos corresponden a los estándares utilizados en los Programas Nacionales de Desayuno y Almuerzo Escolar del 2010 y a partir del 2012 el Departamento de Agricultura de Estados Unidos estableció nuevas normas, por tanto, en opinión de la autora, los resultados de su estudio podrían tomarse como punto de partida para evaluar la efectividad de las nuevas regulaciones.

Fuente:
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_142826.html

Etiquetas

dieta, nutrición, salud