Se incrementa tasa de suicidio en ancianos

A sus 84 años, Andre Gorz y su esposa Dorine, un año menor, decidieron una mañana del 2007 poner fin a sus vidas. Los ancianos solo dejaron la puerta de la casa y un cartel que decía «avisen a la policía». En el interior de la casa una triste escena ponía el punto final a la historia de dos ancianos que compartieron 58 años juntos. El suicidio entre ancianos es un problema que va en aumento en el mundo, se calcula que alrededor de un millón de personas pone fin a su vida, entre ellos un número creciente de individuos mayores de 60 años.

La OMS recomienda considerar el suicidio como un problema de salud pública que debería abordarse desde el núcleo familiar, pero con la participación de distintas entidades de la sociedad y del Estado. Francia, Finlandia y Bélgica son los países que registran la tasa más altas de suicidios para este grupo etáreo.

Hasta 1992, las personas mayores de 60 años representaban el 13% de la población de Estados Unidos y los suicidios en ese grupo de edad representaron el 20% del total de suicidios. Lamentablemente las estadísticas en muchos países son inexistentes o contienen información incompleta. Se sabe además, que los suicidios entre personas mayores de 80 años se han incrementado con el paso del tiempo.

Se sabe que los intentos de suicidio son más frecuentes en mujeres que en hombres, sin embargo, el suicidio consumado es tres veces más frecuente en hombres que en mujeres.

Se ha identificado que hay una estrecha relación entre la depresión y el suicidio, esta relación se hace más fuerte entre personas que superan los 60 años. Entre las causas que llevan a un suicidio se cuentan las enfermedades debilitantes, las enfermedades terminales, la pérdida de la pareja, la sensación de aislamiento y la soledad. Diversos estudios indican que los ancianos pueden caer en depresión al verse rechazados, agredidos o al ser considerados como una carga para la familia.

Una forma de lograr un entorno saludable para los ancianos está cimentada por la creación de entornos con redes sociales y familiares fuertes, en las que se apoye a los ancianos y se produzcan relaciones intergeneracionales saludables, entornos en los que se acepte el envejecimiento como una dimensión del transcurso vital de las personas.

Fuente:
http://fundacioncepsiger.org/nuevosite/el-suicidio-de-personas-viejas/#more-1848