Errores que cometemos al cocinar o combinar alimentos

Un artículo publicado en El País hace una recopilación de los errores más comunes que cometemos en la cocina al preparar nuestros alimentos. Cocer el brócoli, añadir leche al té, consumir el ajo inmediatamente después de picarlo, entre otros hábitos, constituyen un error desde el punto de vista de la nutrición y a continuación le explicamos el modo correcto de consumir ciertos alimentos.

Cortar en trozos las frutas. De acuerdo al Manual de conservación de frutas y hortalizas de la FAO es un error cortar en trozos las frutas antes de su consumo, porque al contacto con el aire la pulpa sufre oxidación y pierde vitamina C, además la luz promueve la pérdida de vitamina A o betacaroteno. De acuerdo a la nutricionista María José Crispín, por ejemplo, cuando se corta fresas se puede añadir unas gotas de zumo de limón sobre la fruta cortada para reducir la pérdida de vitaminas y la oxidación, es preferible cortar las fresas poco antes de consumirlas, o guardar en un recipiente con tapa en la nevera.

El zumo de naranja no pierde la vitamina C de inmediato. De acuerdo a información publicada en la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, la vitamina C se mantiene sin alteración por doce horas y solo se pierde esta vitamina si se somete al líquido a condiciones extremas, como hervirlo a 120ºC. El sabor puede variar, pero la vitamina se conservará.

Cocer el brócoli. Para conservar la vitamina C del brócoli se recomienda cocinarlo al vapor, cocerlo en agua reducirá su propiedad antioxidante. Si es necesario cocer el brócoli en agua la doctora Crispín recomienda beber el caldo obtenido de la cocción.

Combinar leche y té. El té posee propiedades que benefician el sistema cardiovascular, pero al agregar leche se anulan estos beneficios, de acuerdo a una investigación publicada en el European Heart Journal. Adicionalmente, la caseína de la leche reduce las propiedades antioxidantes y anticancerígenas del té.

Se debe esperar después de cortar el ajo. De acuerdo a las recomendaciones de la Academy of Nutritions and Dietetics, después de cortar o machacar el ajo se deben esperar de 5 a 10 minutos antes de usarlo. Al machacar el ajo la enzima aliina se transforma en alicina, una sustancia a la que se atribuyen efectos antibióticos, hipoglucemiante o antihipertensivo.

Comer con frecuencia carne a la parrilla. Durante la preparación de la carne a la parrilla se liberan diversas sustancias que son cancerígenas. El doctor Giuseppe Russolillo Femenías recomienda limitar el consumo de carne a la parrilla, como máximo una vez por semana, y recomienda usar el wok o sarten para preparar carnes, utilizando aceite de oliva virgen.

Descartar el líquido del yogurt. Muchas personas tiran el líquido que se forma sobre el yogurt, pero la nutricionista Isabel Artero explica que ese líquido es un suero rico en sales minerales, calcio y fósforo, razón por la que no debería ser desechado.

No cocinar el tomate. La mayoría de micronutriente de la mayoría de frutas y verduras se pierde cuando estas son sometidas a altas temperaturas. Pero en el caso del tomate, se ha descubierto que el licopeno que contiene aumenta su potencial antioxidante cuando este vegetal es cocinado, en comparación con el tomate crudo. Si se va a utilizar tomate crudo es mejor aderezarlo con aceite de oliva , manteniendo la piel y semillas.

Los estudiantes de las maestrías y especializaciones en nutrición de FUNIBER  reciben una formación que les permite identificar las mejores dietas para recomendar a sus pacientes o elaborar políticas públicas.

Fuente:
http://fnbr.es/1ds+

Fotografía CC: Avrene