Un equipo de periodistas alemanes encontró recientemente dos contenedores de metal con residuos radioactivos a 124 metros de profundidad frente a las costas de Francia, este descubrimiento ha llevado a seguir la pista de desechos radioactivos y descubrir que hay una enorme cantidad de basura nuclear en el Atlántico Nordeste. Se calcula que los barriles de hierro, que encierran desechos radioactivos de baja intensidad, fueron arrojados al Canal de la Mancha en la década de los años 50. Estos contenedores son una amenaza latente para la vida marina, teniendo en cuenta que estos cilindros de hierro tienen un tiempo de vida promedio que puede variar entre los 15 y los 150 años.

Historia de la contaminación
Se estima que entre 1949 y 1982 empresas y gobiernos europeos decidieron arrojar al océano alrededor de 115 mil toneladas de basura nuclear en el interior de unos 223 mil contenedores de hierro. Han transcurrido más de 30 años y los desechos radioactivos permanecen en el fondo del mar, pero el impacto de su mortal contenido ya se deja sentir entre los seres vivos del mundo submarino.

En 1992, expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) realizaron análisis para identificar restos radioactivos en la zona del vertido. Lamentablemente en aquella oportunidad los investigadores encontraron elevadas concentraciones de plutonio-238 en las muestras de agua obtenidas, pero desde entonces no se ha realizado otros controles. Expertos de la Convención para la Protección del Medio Ambiente Marino del Atlántico del Nordeste (convención OSPAR), destacan que los contenedores fueron diseñados solo para llevar los residuos al fondo marino, pero la estructura de esos cilindros metálicos no está preparada para confinar el material radioactivo durante décadas.

En 1998 la oceanógrafa Sabine Charmasson realizó un estudio para analizar la presencia de contaminantes en peces y crustáceos necrófagos de la zona del cementerio nuclear. Los resultados del estudio mostraron restos de plutonio-239 y plutonio-240 en los especímenes capturados.

Impacto mortal
Solo considerando la basura radioactiva lanzada por Inglaterra y Bélgica, se calcula que los contenedores de estos países confinan aproximadamente 17.224 toneladas métricas de desechos con bajo nivel radioactivo. Los barriles fueron arrojados en el Canal de la Mancha, al norte de la isla Alderney, de acuerdo a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA). Se estima que los barriles británicos contienen 58 billones de becquerels (unidades de radioactividad), y los barriles provenientes de Bélgica 2.4 billones de becquerels; pero se debe considerar que el límite de seguridad en la UE es de 10 becquerels por litro de agua para consumo humano.

Las cifras arriba mencionadas son solo una muestra pequeña de la contaminación radioactiva que genera la humanidad. Recientemente Rusia anunció que buscaría fugas radioactivas en el mar de Kara, una región que fue utilizada como basurero nuclear, y donde se han abandonado algunos submarinos nucleares, y hasta 14 reactores atómicos completos.

Los humanos seguimos contaminando sin tomar responsabilidad por nuestro impacto en el planeta.

Fuentes:
http://www.spiegel.de/international/europe/legacy-danger-old-nuclear-waste-found-in-english-channel-a-893991.html

http://esmateria.com/2013/05/07/las-115-000-toneladas-de-basura-radiactiva-olvidadas-en-el-atlantico-nordeste/