En más de una ocasión varios usuarios se acercan apesadumbrados a los dominios del CT, diciendo no entender el porqué un archivo que es casi todo texto, donde “sólo pegué dos o tres imágenes (y pequeñas)” de pronto ha crecido hasta ocupar tropocientos megas en su disco duro. Y -la verdad sea dicha- es que tienen razón: cuando vemos el archivo (casi siempre presentaciones de PowerPoint), comprobamos que solo tiene dos o tres imágenes… pequeñas… y nada más…
Ante esta situación, lo primero que normalmente sugerimos -y que habia funcionado sin problemas hasta el día de hoy- era el comprimir las imágenes antes guardar usando el proceso que indicamos a continuación (puede hacer clic sobre las imágenes pequeñas para verlas a tamaño real):

Elegir la opción de "Herramientas" en el cuadro de diálogo "Guardar Como", y seleccionar la opción de "Comprimir imágenes".

Pulsar el botón "Opciones".

Definir la configuración de compresión a 96 ppi y seleccionar la opción de "Eliminar áreas recortadas".
Pero resulta que en esta ocasión la solución planteada no funcionó. O mejor dicho, funcionó pero como si no lo hubiera hecho, porque el archivo se redujo “sólo” en un mega.

Tamaño del archivo antes y después de comprimir imágenes.
Entonces, la pregunta es: ¿porqué no se comprimieron las imágenes? La respuesta es demoledora: porque no son imágenes.
En el mundo de la informática, no todo es lo que parece. Y las costumbres/hábitos suelen dar resultados inesperados dependiendo del contexto en el que sean empleados. En este caso concreto, al pegar una imagen en una presentación de PowerPoint. Vamos a verlo con un ejemplo:
Entre estas dos imágenes (tomadas de una presentación de PowerPoint), ¿notan alguna diferencia significativa cuando se seleccionan?:

Dos imágenes aparentemente iguales.
Ojo al detalle cuando son seleccionadas: una presenta un borde grueso y la otra un borde más fino (señal que alguna diferencia hay por allí).
Para más pistas, hagamos clic derecho sobre cada una de ellas y veamos el menú contextual:

Menús contextuales distintos.
Nótese como los menús son distintos. El primero nos indica que lo que se ve como imagen en realidad es un “Objeto Fotografía de Photo Editor”, mientras que el segundo sí que nos dice que es una imagen (de hecho, incluso da la opción de “Cambiar imagen”). Y de los dos, el primero “pesa” mucho más que el segundo, dado que es como si hubieramos pegado todo un programa de edición de fotografías en nuestra presentación.
¿Cómo solucionamos pues el problema del tamaño excesivo del archivo? Pues cortando el Objeto Fotografía y utilizando la opción de Pegado Especial del PowerPoint, de modo que nos aseguremos que lo que pegamos es realmente una imagen (yo siempre recomiendo el utilizar el formato PNG para imagenes, porque se obtiene una buena relación calidad/tamaño).

Opción "Pegado especial" en el Microsoft Office 2007 (en otras versiones de Office se encuentra bajo el menú "Editar").

Pegado especial especificando el formato PNG para la imagen.
Hecho esto, con todas las imágenes de la presentación, esta vez sí que se obtuvo una reducción considerable del tamaño:

Tamaño del archivo antes y después de la conversión de los objetos fotografia en imágenes.